
Todo visitante de Marsica comienza su recorrido en Avezzano, la capital regional y un importante centro cultural.
Desde aquí, se puede emprender el viaje a través de los numerosos itinerarios artísticos e históricos que Marsica ofrece. Se puede admirar el yacimiento arqueológico romano de Alba Fucens y, en el mismo lugar, el emplazamiento de la ciudad medieval destruida por el terremoto de 1915, con su castillo y la espléndida iglesia altomedieval de San Pietro. Además, existen varios yacimientos arqueológicos romanos menores, como Marruvium, situado en la localidad de San Benedetto dei Marsi, o Carsioli, en el pueblo de Civita d’Oricola.
También existen numerosos yacimientos arqueológicos pertenecientes a la antigua Marsica, como Amplero, cerca de Collelongo; Milonia, una antigua ciudad marsiana situada en el municipio de Ortona dei Marsi y atestiguada por numerosos restos de murallas; y Luco dei Marsi, con los restos del santuario de Angizia.
Sin embargo, de todos los yacimientos arqueologicos de la Marsica, el mas importante , incluido el de Alba Fucens, es sin duda el de los Cunicoli di Claudio, un antiguo acueducto construido por el emperador Claudio y completado por el emperador Claudio y completado por sus sucesores Trajano y Adriano, que servia para reducir el nivel del antiguo lago Fucino. Esta fue, sin duda, una de las mayores proezas de ingenieria de la antigua Roma.
Sin duda, merece la pena visitar Celano, con su magnífico castillo (el más importante de Marsica) y sus numerosas iglesias, todas de origen medieval y renacentista. Más allá de Celano, Tagliacozzo también merece una visita. Su centro histórico encarna la historia misma de Marsica, abarcando diversas épocas, desde la Alta Edad Media con su prestigiosa fortaleza militar en la cima del Monte Civita, hasta el Renacimiento representado por el Palacio Ducal, la joya artística de la ciudad, y la Piazza dell’Obelisco, donde se concentran todos los antiguos palacios nobiliarios.
En el plano cultural, Marsica cuenta con numerosos museos, empezando por los de Celano: el Museo de Arte Sacro de Marsica, ubicado en el Castillo Orsini, y el Museo de las Marismas de Celano, a las afueras de la ciudad. Más adelante, encontramos museos relacionados con la antigua civilización marsi, situados en Collelongo y Civita d’Antino.
Entre las visitas imprescindibles de Marsica, destaca Telespazio. Este gran centro espacial en Fucino, el mayor telepuerto civil del mundo, representa la vanguardia industrial de toda la región de Marsica.
Seguiendo con el tema espacial, cerca de Telespazio se encuentra el antiguo pueblo de Aielli, sede del observatorio astronomico de Marsica. Alli, junto a la torre medieval recientemente restaurada del pueblo, se ha instalado un observatorio astronomico de primer nivel, completando asi la oferta turistica para los aficionados e la astronomia.
Para los amantes de las torres, los castillos y los palacios señoriales, Marsica es sin duda un destino imperdible. Numerosos castillos, construidos principalmente por la antigua familia Berardi, señores de estas tierras en la Edad Media, se conservan en perfecto estado, entre ellos los castillos de Celano, Balsorano, Pereto, Morrea y Oricola. Entre las numerosas residencias renacentistas, destaca el Palacio Ducal de Tagliacozzo, que perteneció a las familias Orsini y Colonna y fue durante siglos el centro político del Ducado de Tagliacozzo.
Marsica es también un destino de turismo religioso y, para muchos, existe una amplia gama de opciones, que van desde numerosas iglesias medievales, como las de Magliano o Tagliacozzo, hasta iglesias barrocas, como las de Ortona dei Marsi o Scurcola Marsicana, pasando por los conventos franciscanos de Tagliacozzo, Carsoli y Celano, e incluso numerosos santuarios marianos, como los de la Madonna di Pietraquaria en Avezzano, la Madonna dell’Oriente en Tagliacozzo y la Madonna d
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